A pesar de que las temperaturas actuales, por encima de los 30 ºC, nos hagan pensar lo contrario, las primeras lluvias del otoño no tardarán en hacer acto de presencia en la provincia de Huelva. Y con ellas también lo hará la drosophila suzukii, una de las plagas más temidas entre los productores de frutos rojos y, especialmente, de frambuesa.

La drosophila suzukii es una mosca del vinagre muy polífaga con preferencia por los climas frescos y húmedos, pero con una gran capacidad de adaptación a diferentes condiciones climáticas. Su presencia en la provincia de Huelva, concretamente en el área de cultivo de los frutos rojos, se detectó por primera vez en noviembre de 2012. Desde entonces, la frambuesa es el fruto que ha sufrido los daños más importantes por ser un cultivo que se halla bajo plástico, por su porte y por su elevada vegetación. Todo ello propicia un microclima con una humedad relativa alta y temperaturas suaves, haciéndola más susceptible a su ataque. Algo parecido ocurre en el caso de la mora, con la que comparte características vegetativas. Por su parte, en el arándano el riesgo de ataque aumenta cuanto mayor sea su porte en el invernadero y en condiciones especiales de elevada humedad relativa.

Como ocurre con el resto de plagas, la manera de saber si una plantación está afectada por drosophila suzukii es mediante trampas para su monitorización. En caso afirmativo, será necesario hacer uso de todas las herramientas disponibles y permitidas para luchar contra este insecto tan difícil de controlar.

En SP Soluciones Agrícolas disponemos de trichopria drosophilae, una pequeña avispa parasitoide de moscas que ha mostrado una rápida adaptación a esta nueva plaga. La hembra de trichopria busca las pupas ocasionadas por la drosophila suzukii y deposita un huevo en el interior de la larva en desarrollo, matándola rápidamente. Una sola hembra de trichopria es capaz de parasitar entre 40 y 50 pupas. A diferencia de otros parasitoides, supera la fuerte respuesta inmune que muestra esta plaga y, después de desarrollarse por completo, emerge un nuevo adulto.

El formato comercial del producto, Trichopria500, es un envase de 500 pupas de drosophila suzukii picadas por la avispa parasitoide. Una vez distribuido por las zonas afectadas, las trichoprias saldrán en forma de adulto en búsqueda activa de otras pupas que parasitar.

Aplicación de la trichopria drosophilae

La trichopria constituye la base de una estrategia de control integrado de plagas basada no sólo en el uso de plaguicidas, sino en la reducción de éstos, ya que previsiblemente la dropsophila suzukii desarrollará resistencia a insecticidas si el agricultor intenta combatirla únicamente a base de este tipo de productos, como ya ha ocurrido con otras plagas como la araña roja (tetranychus urticae).

El equipo técnico de SP Soluciones Agrícolas recomienda utilizar la trichopria drosophilae como método preventivo o en la fase inicial de desarrollo de la plaga, tanto en el cultivo como en las inmediaciones de éste, con la finalidad de establecer una población local de parasitoides que obstaculicen el desarrollo incontrolado de drosophila suzukii. ¿Cuándo? En otoño, antes de las primeras lluvias que están a punto de llegar, y en primavera. ¿Cuánto? Entre 2.000 y 4.000 individuos por hectárea en dos o tres sueltas separadas entre sí por 15 días.

La eficacia de la trichopria drosophilae se mide comparando los resultados de las trampas de monitoreo de cada año. Con toda seguridad, la entrada de moscas suzukii cada campaña será menor que en la anterior.

Control biológico de plagas

Las plantas, en su medio original, están protegidas de los parásitos por factores de control natural, algo que no ocurre en los sistemas de producción agrícola, ni siquiera en el ecológico. Por ello, los cultivos agrícolas están expuestos a la aparición continuada de enfermedades y plagas. Estas plantas no pueden defenderse por sí solas, pero la utilización recurrente de pesticidas tampoco es la solución definitiva, pues esta práctica ha dado lugar a la resistencia de numerosas especies a estos productos, a lo que se suma el efecto fitotóxico sobre la plantación.

En SP Soluciones Agrícolas apostamos por reconstruir y potenciar los mecanismos de control biológico de plagas introduciendo insectos auxiliares que las controlen de una manera más eficaz y limpia.